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  • 30 Mins

Ingredientes de la receta

  • 320 g de Macarrones Gallo NATURE Multicereales: quinoa / centeno malteado / trigo duro

  • 5 tomates

  • 100 g de aceituna negra sin hueso

  • 250 g de alcachofa enlatada

  • 2 cebollas

  • 4 dientes de ajo

  • 2 hojas de laurel

  • 1 manojo de albahaca

  • 1 cucharadita de azúcar blanco

  • 1 pizca de sal

  • 1 pizca de pimienta negra

Preparación

  1. Cortar la cebolla en dados pequeños. Pelar el tomate, quitar las pepitas y rallarlo. Picar el ajo.
  2. En una olla sofreír el ajo con el aceite, luego incorporar la cebolla. Dejar pochar y agregar el tomate con las hojas de laurel y albahaca, tapar la olla y dejar cocer el tomate unos 15 o 20 minutos removiendo para que no se queme.
  3. Una vez cocinado el tomate, agregar las alcachofas partidas y las olivas negras cortadas en aros. Dejar concentrar sin tapar y corregir de sal y azúcar la acidez de la salsa.
  4. Hervir la pasta siguiendo las instrucciones del paquete y agregar la salsa y las alcachofas. Mezclar y servir inmediatamente.

Descripción de la receta

El uso de Macarrones Gallo NATURE Multicereales con quinoa, centeno malteado y trigo duro es una forma saludable de comer pasta. A la tradicional base de trigo duro, se le añaden ingredientes como la quinoa, un pseudoceral que aporta una gran cantidad de proteínas vegetales y que hacen de su consumo una opción saludable. Además, en los ingredientes de Macarrones Gallo NATURE contamos con el centeno malteado, que es fuente de hierro y fósforo y, al estar tostado, da más sabor a la pasta. Este sabor se ve, a su vez, potenciado por el uso de la cúrcuma, catalogada como superalimento, que ofrece a la pasta un gusto y color exóticos.

El uso de la alcachofa nos proporciona vitaminas como la vitamina A y la B, así como minerales como el magnesio, hierro, potasio. Además, es una hortaliza muy rica en fibra, con 9,4 gramos de fibra por 100 gramos de alcachofa, por lo que su consumo está indicado en situaciones de estreñimiento. Entre sus componentes podemos destacar también, el contenido de fitoesteroles que contribuyen a tener un control en los niveles de colesterol en sangre.

Si queremos se pueden usar alcachofas frescas en vez de las conservadas en aceite.

Para cocinarlas: pelarlas bien hasta que quede el corazón, partirlas en octavos y cocinarlas con una cucharadita de aceite tapadas en el microondas o al vapor.