Los hidratos de carbono, carbohidratos o glúcidos son compuestos orgánicos cuya función primordial es la de aportar energía al cerebro. Aprende con nosotros y sigue leyendo Los hidratos de carbono, carbohidratos o glúcidos son compuestos orgánicos cuya función primordial es la de aportar energía al cerebro. Junto con las proteínas y grasas, los carbohidratos forman los tres principales macronutrientes, que son esenciales en una dieta equilibrada y tienen que estar presente en todas las comidas del día.

¿Pero qué hidratos de carbono nos convienen más? Hay dos tipos de azúcares, los simples y los complejos. Los carbohidratos simples son azúcares refinados que se digieren rápidamente y tienen muy poco valor nutritivo, porque no contiene suficientes nutrientes esenciales. Estos azúcares se concentran en la sangre más rápidamente por lo que aportan altos niveles de energía pero muy poco rato. Como ejemplos tendríamos refrescos, azúcar blanco normal, zumos industriales o bollería. Al aportar mucho azúcar en muy poco tiempo, ocurren varios fenómenos en nuestro organismo. El exceso de azúcar se almacena en el hígado en forma de grasa promoviendo la obesidad y además un consumo abusivo de estos incrementa el riesgo de diabetes. Los carbohidratos complejos  son en su mayoría ricos en fibra, vitaminas y minerales, tardan más tiempo en ser digeridos,  por lo que no aumentan los niveles de azúcar en la sangre tan rápidamente como los azúcares simples, y aportan energía al organismo de forma más continuada. Además sacian más a la hora de comerlos siendo una mejor alternativa para prevenir la obesidad. Como ejemplos tendríamos verduras, arroz, pan, pasta, integrales o legumbres entre otros.