Elegir ingredientes de otoño para preparar una lasaña es la mejor forma de conseguir un plato sabroso, reconfortante y de temporada. Verduras como calabaza, setas o espinacas, combinadas con carnes o quesos, aportan textura y un sabor más intenso. Con estos productos, es fácil crear una receta equilibrada y perfecta para los meses más fríos.

El otoño es una época ideal para disfrutar de una gran variedad de verduras y hortalizas. Con un poco de imaginación, ingredientes como las setas y champiñones, la calabaza, los espárragos, los puerros o las alcachofas, pueden servirnos para crear deliciosos platos. A modo de ejemplo, hoy te traemos un plato creado con dos productos muy típicos de los meses otoñales: las alcachofas y las setas. ¿Te atreves a preparar en casa esta lasaña de otoño?

Lasaña blanca de alcachofas con bechamel de setas

Esta receta es ideal para los amantes de las setas, ya que la bechamel puede prepararse con una gran variedad de hongos y, de hecho, cuantos más tipos diferentes incluyamos, mejor sabor conseguiremos. Las alcachofas combinan a la perfección con todo tipo de setas y, al no llevar carne, estaremos ante una versión mucho más suave de lasaña, perfecta para lograr que los peques de la casa incluyan estos productos repletos de nutrientes –y sabor- en su dieta. ¡Se chuparán los dedos!

 

Ingredientes de la lasaña de alcachofas con bechamel de setas

Para la bechamel de setas:

  •   1 ajo
  •   1 pizca de nuez moscada
  •   1 pizca de pimienta
  •   1 pizca de sal
  •   1 cucharadita de mantequilla
  •   1 cucharadita de champiñones
  •   1 cucharadita de níscalos o setas
  •   1 cucharadita de seta shiitake
  •   70 gramos de leche
  •   1 cucharadita de harina de trigo
  •   1 pizca de aceite de oliva virgen extra para saltear las setas

 

Para el relleno:

  •   500 gramos de alcachofas
  •   1 cebolla
  •   1 puerro

 

Para la lasaña y el armado:

Preparación de la bechamel de setas:

–    Salteamos las setas junto con el ajo y la sal.

–    Disolvemos la harina en un poco de leche.

–    Cuando el ajo esté dorado, bajamos el fuego al mínimo, añadimos la mantequilla y la leche, y cuando reduzca un poco, vertemos el resto de ingredientes en la sartén y removemos hasta que espesen.

–    Trituramos todo y añadimos una pizca de pimienta.

 

Preparación para el relleno y montaje de la lasaña

– Ponemos en remojo las láminas de lasaña. Si quieres ahorrarte este paso, puedes usar las placas para lasaña “directas al horno” de Gallo.

– Sofreímos los puerros, la cebolla y las alcachofas.

– Cuando estén, pasamos la mezcla por la picadora, con cuidado de no triturar demasiado.

– Volvemos a poner la mezcla en la sartén

– Ponemos un poco de bechamel en el fondo del recipiente para la lasaña.

– Montamos una capa de láminas de lasaña, una capa fina de bechamel, una capa de relleno… y así hasta la última capa, que cubrimos con abundante salsa bechamel, queso rallado y unas virutas de mantequilla.

Valor nutricional de la lasaña de otoño

Además de ser un plato irresistible, la lasaña de alcachofas con bechamel de setas es un plato de lo más rico desde el punto de vista nutricional. La alcachofa es un alimento muy poco calórico (solo 44 calorías por cada 100 gramos), por lo que es ideal para quienes no quieren renunciar al placer de comer una deliciosa lasaña de un modo saludable. En cuanto a los nutrientes de las alcachofas, destacan las proteínas, la fibra, el fósforo, el potasio… Después del agua, el componente mayoritario de las alcachofas son los hidratos de carbono, entre los que destacan la inulina y la fibra. Por su parte, las setas son también un alimento hipocalórico, pero repleto de minerales como el fósforo y el potasio, hierro, cobre, zinc, hidratos de carbono, proteínas y vitaminas del grupo B (B1, B2, B6).

Utilizar suficiente salsa y controlar el tiempo de horno evita que quede seca. El equilibrio entre capas es clave.

Verduras como calabaza, setas o espinacas junto con carnes o quesos aportan sabor y textura. Son productos de temporada que hacen la receta más sabrosa y equilibrada.

Carne picada de ternera o pollo es lo más habitual, aunque también se puede hacer vegetariana. Todo depende del resultado que busques.

Sí, usando más verduras, reduciendo grasas y optando por ingredientes frescos. También se pueden utilizar versiones integrales.

Sí, la lasaña es ideal para preparar antes y hornear justo antes de servir. Incluso mejora su sabor reposando.

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