Los verdaderos amantes de la pasta estarán de acuerdo con nosotros en que cualquier forma de cocerla no vale. Porque cocer pasta correctamente, adecuada según de qué tipo sea y siguiendo los consejos que te damos a continuación, garantizará un sabor realmente exquisito y esa textura que tanto te gusta.

¡Toma nota y aplica estos trucos en la cocina!

  1. El agua:¿eres de los que echan el agua y la pasta “a ojo”? ¡Pues es hora de cambiar! Y si lo haces, créenos, notarás la diferencia. La proporción correcta para cocer pasta es de 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta. Importante: remueve de vez en cuando durante la cocción para que la pasta se suelte.
  2.  La sal: deberás agregar la sal cuando el agua empieza a hervir, ya que el agua salada hierve a una temperatura más alta. ¡Pero no te pases de sal! La proporción adecuada de sal gruesa es de entre 12 y 15 gramos por cada litro de agua.
  3. La olla:escoge una olla lo suficientemente grande para que la pasta quede holgada y no se apelmace por falta de espacio.
  4. Una gotita de aceite: para algunos tipos de pasta seca, sobre todo las largas, y para la pasta fresca, es aconsejable (aunque no imprescindible) echar en el agua una gotita de aceite de oliva virgen extra.
  5. ¿Cuándo echar la pasta?:este punto es clave. Echa la pasta a la olla una vez el agua esté ya en ebullición y la sal se haya disuelto. Mantén el fuego lo suficientemente alto durante la cocción para evitar que el proceso se corte.
  6. El tiempo: es fundamental respetar los tiempos de cocción que figuran en el envase de la pasta. Aunque, si cocinas Pastas Gallo y te pasas un poco de tiempo, no te preocupes, porque una ventaja de nuestra pasta es que nunca se pega ni se pasa.
  7. Escurrir sí, pero sin pasar por agua la pasta: seguro que tú también lo has hecho en más de alguna ocasión. Debes saber que esa mala costumbre tan extendida restará sabor y sal a la pasta cocida. Una vez escurrida, la pasta debe integrarse inmediatamente con los ingredientes que la completan. Puedes saltearla unos minutos en la sartén para mezclarla con la guarnición, pero no te pases de tiempo.
  8. El queso: ¿eres de los que no conciben la idea de comer pasta sin agregar un poquito de queso? No te culpamos, ya que es una combinación realmente irresistible. Pero ten en cuenta que el queso debe ser añadido una vez que la pasta ha absorbido un poco el sabor de la salsa. Una buena opción es llevarlo a la mesa aparte para que cada cual se sirva la cantidad deseada en su plato. ¿Un último consejo? Rállalo al momento para que no se seque y se funda mejor con la pasta y la salsa.

¡Cocer pasta como un auténtico chef es muy sencillo! Seguidos todos estos consejos y una vez agregada tu salsa (o guarnición) estrella, solo queda disfrutar de tu creación. Y, si una vez cocinada, sobra pasta: ¡no la tires a la basura! En este artículo te contamos cómo recalentarla para volver a disfrutarla como el primer día.

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