Aceite
1 rama de tomillo fresco
1 manojo de hojas de salvia
1 manojo de hojas de albahaca
Ralladura de limón
500g de raviolis de queso manchego GALLO
2 dientes de ajo
100g de migas de pan
8 higos
Es perfecta para comidas especiales o cenas donde se busque un plato más sofisticado.
Vinos blancos suaves o tintos ligeros ayudan a equilibrar el sabor intenso del queso manchego.
Sí, aunque tiene una presentación elegante, la preparación es sencilla y rápida, ideal para sorprender en casa.
Aceite de oliva infusionado con hierbas aromáticas como albahaca o tomillo, ya que aportan un toque más sofisticado y natural.
La mezcla del queso manchego con el dulzor natural de los higos crea un contraste gourmet muy equilibrado. El aceite de hierbas aporta frescura y realza todos los sabores sin recargar el plato.