Para el pesto:
40 g de avellanas
40 g de almendras peladas
25 g de queso parmesano
1 diente de ajo
2 cucharadas de queso ricotta
1 cucharadita de orégano
90 ml de aceite de oliva
Para el relleno:
300 g de setas variadas (shiitake, champiñones, setas de ostra)
Aceite de oliva
100 g de espinacas
200 g de queso ricotta
40 g de queso parmesano en polvo
Sal
Pimienta
Nuez moscada
Para la lasaña:
Bechamel (elaboración anterior)
Placas para lasaña extrafinas directas al horno GALLO
Relleno de pesto y setas (elaboración anterior)
Queso rallado
Añadir suficiente salsa y controlar el tiempo de horno es fundamental para mantener la textura perfecta.
Sí, tiene un resultado elegante y diferente, perfecto para comidas familiares o celebraciones.
Mozzarella o quesos suaves son ideales porque funden bien y mantienen la cremosidad de la receta
Suele incluir queso, frutos secos, aceite de oliva y nata o ingredientes cremosos que aportan una textura más suave que el pesto tradicional.
La clave está en preparar una salsa pesto blanca suave y equilibrada que aporte cremosidad sin resultar demasiado pesada. Alternar bien las capas ayuda a mantener la jugosidad durante el horneado.