Elegir productos elaborados en una fábrica exclusiva sin gluten es fundamental para garantizar una alimentación segura y evitar riesgos de contaminación cruzada. Para las personas celíacas o sensibles al gluten, contar con procesos de producción controlados marca una gran diferencia en la calidad, seguridad y confianza de los alimentos. Además, las instalaciones 100% sin gluten permiten disfrutar de recetas y productos con mejor trazabilidad, sabor y tranquilidad en el día a día.
¿Sabías que hasta el 80% de las personas con enfermedad celíaca en España no están diagnosticadas?
Este dato no solo refleja un problema de salud pública, sino también una realidad: cada vez más personas buscan alimentos sin gluten seguros, fiables… y que además sepan bien.
Pero aquí viene la pregunta clave: ¿Todos los productos sin gluten son igual de seguros?
La respuesta corta es no. Y la diferencia está, muchas veces, en algo que no se ve en el envase: cómo y dónde se producen.
¿Qué significa realmente que un producto sea «sin gluten»?
Un alimento sin gluten es aquel que contiene menos de 20 ppm (partes por millón) de gluten, el umbral establecido por la normativa europea para que sea seguro para personas celíacas.
Pero hay un matiz importante: No basta con la receta. También importa el proceso.
Porque un producto puede estar formulado sin gluten… pero contaminarse durante su elaboración.
El gran riesgo invisible: la contaminación cruzada
Este es uno de los conceptos clave que muchas veces pasan desapercibidos.
¿Qué es la contaminación cruzada?
Es el contacto accidental de un alimento sin gluten con gluten durante:
- la producción
- el transporte
- o el almacenamiento
Incluso una pequeña cantidad puede ser suficiente para provocar una reacción en una persona celíaca.
El error común
Pensar que “sin gluten” significa automáticamente “100% seguro”.
La solución real
Separar completamente los procesos.
Y aquí es donde entra en juego un factor diferencial.
Una fábrica exclusiva: cuando la seguridad empieza en el origen
En la península ibérica existe una única planta dedicada en exclusiva a la producción de pasta sin gluten, ubicada en Esparreguera (Barcelona). Se trata de la fábrica de Grupo Gallo especializada al 100% en la elaboración de productos sin gluten.
¿Y por qué es tan importante? Porque elimina prácticamente el riesgo de contaminación cruzada.
¿Qué cambia en la práctica?
- No hay presencia de gluten en toda la instalación
- El proceso está completamente controlado
- Se garantiza una trazabilidad total del producto
Además, este tipo de producción permite cumplir con certificaciones exigentes como la “Espiga Barrada”, que avala la seguridad para personas celíacas. En pocas palabras: no es solo lo que comes, sino cómo se ha hecho.
Más allá de la seguridad: sabor, textura y experiencia
Durante años, los productos sin gluten tenían un problema evidente: no sabían igual. Hoy, eso está cambiando.
Gracias al desarrollo de tecnologías específicas, es posible mejorar:
- la textura
- la elasticidad
- y el sabor
Hasta el punto de que la diferencia con la pasta tradicional es cada vez menor. Y precisamente ahí está uno de los grandes objetivos de Gallo: conseguir que una persona que consume pasta sin gluten pueda disfrutar de una experiencia lo más parecida posible a la pasta clásica, sin renunciar ni al sabor ni a la seguridad.
El dato que lo demuestra
En 2024 se produjeron más de 2,5 millones de kilos de pasta sin gluten, un 10% más que el año anterior
Traducido: cada vez más personas confían en estos productos… no solo por necesidad, sino también por elección.
El auge del mercado sin gluten ( y lo que significa para ti)
El crecimiento no es casual.
- 11 millones de euros en 2024
- 12 millones previstos en 2025
- casi 29 millones estimados en 2030
Esto refleja un cambio claro: el consumidor busca opciones más seguras, pero también más completas.
Y ya no se trata solo de pasta. Para responder a estas nuevas necesidades, Gallo ha ampliado su oferta con variedades pensadas para que cada vez más personas puedan disfrutar de productos seguros, pero también apetecibles en el día a día.
Hoy existen gamas que incluyen:
- pastas de legumbres
- salsas
- caldos 100% naturales
Porque comer sin gluten no debería significar renunciar al sabor, a la variedad ni al placer de un buen plato.
Cuando el producto se diseña con el consumidor (y no al revés)
Otro punto clave que suele pasar desapercibido: Los mejores productos no se desarrollan en un laboratorio aislado. Se prueban, se ajustan y se mejoran con quienes los van a consumir.
En este caso, mediante:
- sesiones de cata
- recogida de opiniones del colectivo celíaco
El resultado: productos más realistas, más cercanos… y más satisfactorios.
Elegir sin gluten hoy: qué deberías tener en cuenta
Si estás buscando productos sin gluten, estas son las claves que marcan la diferencia:
- Certificación fiable (como la Espiga Barrada)
- Procesos de producción controlados
- Instalaciones exclusivas o segregadas
- Ingredientes reconocibles y naturales
Porque no se trata solo de evitar el gluten, sino de comer mejor.
El contexto en España: una realidad todavía invisible
Se estima que en España hay entre 450.000 y 900.000 personas celíacas, pero la mayoría aún no lo sabe
Además:
- el 75% de los casos adultos son mujeres
- existe un pico de incidencia en torno a los 30 años
- hasta un 6% de la población podría tener sensibilidad al gluten
Esto explica por qué el interés por los productos sin gluten sigue creciendo.
Además de mejorar la seguridad, una fábrica especializada permite controlar mejor los ingredientes, los procesos y los estándares de calidad. Esto ayuda a conseguir productos sin gluten con mejor textura, sabor y confianza para el consumidor.
Una fábrica exclusiva sin gluten reduce al máximo el riesgo de contaminación cruzada, garantizando una mayor seguridad para las personas celíacas. Al no manipular ingredientes con gluten en las instalaciones, se controla mejor todo el proceso de producción y se protege la calidad del producto final.
Los productos certificados garantizan que cumplen con los controles necesarios para evitar riesgos relacionados con el gluten. Esto aporta tranquilidad a las personas celíacas y ayuda a mantener una alimentación segura y equilibrada.
La contaminación cruzada ocurre cuando un alimento sin gluten entra en contacto con partículas o ingredientes que sí contienen gluten durante la fabricación, manipulación o envasado. Por eso, elaborar productos en instalaciones exclusivas marca una gran diferencia en seguridad alimentaria.
Los productos fabricados en instalaciones exclusivas sin gluten ofrecen mayor seguridad, menos riesgo de contaminación y un control más estricto durante todo el proceso. Esto permite disfrutar de recetas y alimentos sin gluten con más confianza y tranquilidad en el día a día.