300g spaghetti
400g de gamba pelada
90g de aceite de oliva virgen extra
1 cabeza de ajos
1 guindilla (o dos si te gusta más picante)
Perejil fresco picado
Sal

Pon a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal.
En una sartén amplia, fríe a fuego medio durante dos minutos los ajos laminados junto con la guindilla.
Añade las gambas peladas, sal al gusto. Fríe dos minutos y resérvalas.
Retira la pasta un par de minutos antes de que esté al dente (en este caso 8 minutos) y pásala al aceite con los ajos reservados.
Añade caldo de cocción de la pasta junto con perejil fresco picado y las gambas reservadas y cocina removiendo para mantecar la pasta otros dos minutos
Sirve y disfruta inmediatamente