Llevar una dieta vegetariana, más o menos estricta, no debe suponernos ninguna deficiencia nutricional.

Para ellos, es importante que sepamos gestionar nuestra dieta vegetariana de manera adecuada, ya que, al eliminar ciertos grupos de alimentos básicos podemos caer en el error de no aportar los nutrientes necesarios si no combinamos bien los diferentes grupos de alimentos. No tenemos que hacer juego de malabares pero sí prestar un poco de atención a lo que comemos y organizar nuestras comidas.

Por ejemplo, en la dieta vegetariana nuestra fuente de proteínas vendrá exclusivamente de los vegetales. Habremos escuchado quizás más de una vez que las proteínas de la carne, pescado, huevos y lácteos son proteínas completas, de alto valor biológico. Entonces, las personas que siguen una alimentación vegetariana… ¿tendrán deficiencias?

El que una proteína sea completa nos indica que en su composición contienen todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita. En una alimentación vegetariana podemos obtener una proteína de igual valor biológico que las proteínas animales si combinamos por ejemplo:

  • Cereales con legumbres
  • Cereales con frutos secos

En los artículos relacionados, encontraréis tres propuestas interesantes. La primera (ensalada de macarrones con verduras y dos judías), un plato tradicional italiano, en el que hemos sustituido la panceta por toffu, consiguiendo así una reducción del aporte de grasas en nuestro plato y un perfil lipídico más saludable y las dos siguientes son una opción para Tupper estupenda.