Un plato de pasta equilibrado no te pesará y te ayudará a mantener digestiones fáciles. Los carbohidratos son rápidos de asimilar por el organismo y favorecen el funcionamiento del sistema gastrointestinal. ¡Pero vigila cómo acompañas la pasta! Las salsas muy calóricas y los alimentos muy grasos no son amigos de las digestiones llevaderas.