Untitled Document[1] Para cocer la pasta debes llenar 3/4 partes de una olla con agua.
[2] La proporción exacta para una cocción perfecta es de 1 litro de agua y diez gramos de sal por cada 100 gramos de pasta.
[3] Cuando arranque a hervir el agua, baja la llama un poco y añade sal.
[4] Echa la pasta y vuelve a subir la llama rápidamente para no perder el hervor. Remueve la pasta para que no se pegue en la olla.
[5] Es importante que en todo momento se mantenga el hervor. En caso contrario, la pasta se aguará.
[6] El tiempo exacto de cocción depende del tipo de pasta con el que estés cocinando. Para saberlo exactamente consulta el envase.
[7] Es recomendable que conserves un poco de agua de la cocción por si luego la necesitas para aclarar la salsa o mezclar condimentos.
[8] El recipiente en el que se servirá la pasta debe mantenerse caliente hasta que llegue a la mesa.
[9] Debes saber que la pasta sigue cociéndose después de escurrirla y ponerla en el plato. Por ello es importante que la mezcles con la salsa rápidamente.
[10] ¡No pases la pasta por agua fría después de colarla! Incluso si ésta es para un plato frío, lo que debes hacer en ese caso es ponerla en un recipiente y añadirle un poco de aceite. Después dejarla enfriar.